¡VAN POR RECLUTADORES DE JÓVENES Y NIÑOS PARA LA DELINCUENCIA!

La diputada Deliamaría González Flandez (PVEM) impulsa una iniciativa para modificar el artículo 201 del Código Penal Federal, con el objetivo de tipificar como delito la corrupción de niñas, niños y adolescentes cuando sean reclutados de manera violenta o mediante amenazas para colaborar o formar parte de una asociación delictuosa.
La iniciativa, enviada a la Comisión de Justicia, busca proteger a un sector de la población altamente vulnerable, que enfrenta el riesgo del reclutamiento forzado por parte de la delincuencia organizada, lo que constituye una grave violación a los derechos humanos.
El documento explica que los grupos delictivos utilizan métodos de manipulación, coacción y violencia para involucrar a menores en actividades criminales. Este fenómeno responde a una combinación de factores socioeconómicos, políticos y culturales. Por ello, la reforma pretende fortalecer la capacidad del Estado mexicano para cumplir con su responsabilidad de protección a la niñez y adolescencia.
Entre las causas del reclutamiento forzado de menores, destaca la pobreza extrema en comunidades marginadas, donde la falta de acceso a educación y empleo empuja a los jóvenes a buscar ingresos de manera rápida. Los grupos criminales aprovechan esta vulnerabilidad mediante tácticas de manipulación emocional y económica, ofreciendo promesas de poder, dinero y protección. En la mayoría de los casos, los menores terminan siendo víctimas en lugar de voluntarios.
Ante esta problemática, González Flandez enfatiza la necesidad de una respuesta coordinada entre el Estado y la sociedad civil, enfocada en la prevención, la intervención temprana y el fortalecimiento de programas de educación, integración social y apoyo psicológico.
Además, señala que el proceso de reclutamiento de menores por parte del crimen organizado es sofisticado y se adapta a las condiciones de cada comunidad. En muchos casos, los menores son atraídos con la promesa de bienes materiales, dinero fácil o un aparente estatus de poder. Sin embargo, una vez dentro de la estructura criminal, la manipulación inicial se transforma en coerción, dejando a los menores atrapados en un ciclo de violencia y criminalidad.
Las consecuencias de este fenómeno son devastadoras. La vida de niños y adolescentes reclutados por el crimen organizado se ve brutalmente afectada, impidiéndoles acceder a una educación formal, una vida familiar saludable y oportunidades de desarrollo futuro.
#ReclutamientoForzado #NiñezVulnerable #JusticiaParaMenores